video corpo

No solo pavimentos

Cotto d'Este
Añadir a mis favoritos

Cotto d'Este y el espacio arquitectonico

En las obras arquitectónicas, así como en la escultura, el espacio se desarrolla de forma tridimensional. En ambos casos, para observar la obra en su totalidad, es necesario que el observador cambie varias veces de punto de vista.

Es imposible tener una visión simultánea global de un edificio, también de su interior y su exterior, pero se cuenta con la memoria del observador para que, en su cabeza, «reconstruya» los diversos ángulos percibidos.

La relación entre interior y exterior y entre las superficies bidimensionales y las tridimensionales se convierte, entonces, en la herramienta para comprender la obra en su conjunto.

En el interior de esta visión constructiva, la posibilidad de utilizar el material cerámico tanto para interiores como a nivel estructural, para revestimientos y superficies planas o para volúmenes permite diversos usos de proyecto.

La gama de Cotto d’Este responde a este tipo de necesidades de proyecto con una incomparable propuesta de acabados, estéticas diversas, grosores y dimensiones: desde el Kerlite ultrafino hasta el de 14 mm y el de 20 mm, desde los grandes formatos hasta piezas especiales.

Un mismo acabado, por ejemplo, se puede proponer con grosores y formatos diversos, tanto para pavimentos de interior como de exterior.

Ese mismo acabado se puede utilizar para el revestimiento de paredes y techos y —a nivel de construcción— también para revestir las fachadas externas de un edificio.

Las placas cerámicas de gran formato y ultrafinas pueden, además, utilizarse también para la realización de elementos decorativos como mesas, encimeras y otras superficies de apoyo, tanto en interiores como en exteriores. De este modo, se abre una nueva vía para proyectos con una gran coherencia cromática y matérica, que entienden los espacios como un todo sin interrupción alguna.

Por otra parte, los diferentes acabados y los colores disponibles ofrecen, también, la posibilidad de hacer realidad marcados contrastes o variaciones sobre el mismo tono. El efecto mármol, por ejemplo, se puede combinar, de manera audaz, con acabados metálicos oxidados o también —en una solución más clásica— con superficies neutras con tonos de blanco y negro.

Por lo tanto, en la reflexión sobre los volúmenes arquitectónicos, el papel de las superficies constituye un elemento crucial, contribuyendo a definir la percepción del observador del conjunto y de las partes que lo componen.

De ahí deriva un vínculo preferente entre Cotto d’Este y el mundo del proyecto, en un círculo virtuoso en el que a la innovación de uno le corresponde también la evolución del modus operandi del otro.

No solo pavimentos

Trends relacionados